Definición
El SDD (SEPA Direct Debit) es el adeudo directo SEPA: el beneficiario adeuda directamente la cuenta del pagador, sobre la base de un mandato que este ha firmado.
Es el inverso lógico del SCT (donde el pagador empuja el dinero): aquí, el beneficiario lo retira. Es el instrumento imprescindible de las suscripciones y las facturas recurrentes.
SDD vs SCT: quién empuja, quién retira
- SCT / SCT Inst — push: el pagador inicia. Ideal para pagos puntuales.
- SDD — pull: el beneficiario inicia, sobre la base de un mandato. Ideal para lo recurrente (suscripción, alquiler, factura).
El SDD reduce la fricción del lado del pagador (nada que hacer cada mes), pero exige una base jurídica — el mandato — antes de cualquier adeudo.
Los 2 esquemas: Core y B2B
- SDD Core — para los consumidores: plazo de presentación D-2 o D-1, devolución posible en 8 semanas sin motivo (y 13 meses para un mandato inválido). El pagador puede suspender o cancelar su mandato en cualquier momento.
- SDD B2B — reservado a las empresas: ninguna devolución una vez ejecutado el adeudo, plazo bancario más corto (D-1), esquema no obligatorio para los bancos.
La elección Core/B2B se hace en el momento del mandato.
El mandato SEPA (RUM)
Es el componente jurídico central:
- identificado por un RUM (Référence Unique de Mandat / Referencia Única de Mandato), único por pareja acreedor-deudor;
- contiene el acreedor, su ICS (Identificador de Acreedor SEPA), el IBAN del deudor, el tipo de adeudo, la fecha y la firma;
- en papel o electrónico (e-mandato);
- a conservar al menos 14 meses tras el último adeudo.
Sin un mandato válido, ningún adeudo es posible.
Lo que permite un SDD
- Adeudar importes fijos o variables, recurrentes o puntuales.
- Gestionar suscripciones, facturas recurrentes y cuotas de crédito.
- Operar en todos los países SEPA con un único mandato.
- Cobrar con regularidad sin intervención del pagador.
Lo que no permite un SDD
- Adeudar sin mandato válido: sanción inmediata, con la disputa ganada por el pagador.
- Garantizar el éxito: un pagador sin saldo provoca un rechazo (R-message) y una reclamación manual.
- La instantaneidad: un SDD tarda de 2 a 5 días en volverse "definitivo" del lado del acreedor (plazo de disputa).
- Una divisa distinta del EUR.
En el ecosistema PSD2
El SDD no está dentro del alcance directo de la PSD2 (que habla de AIS y PIS), pero es el instrumento natural de todo producto que gestiona flujos recurrentes. A tener en cuenta: no existe el "SDD iniciado por PISP" — un PISP no puede constituir un mandato en tu lugar.
Ejemplos concretos
- Suscripciones de gran público: Netflix, Spotify, Free, Engie, EDF y Canal+ cobran en SDD Core, sobre un mandato firmado en línea en la contratación.
- SaaS B2B: Pennylane, Notion o Datadog cobran en SDD B2B cuando los importes son significativos y una disputa a 8 semanas sería arriesgada.
- Plataformas de adeudo: GoCardless (líder europeo) y SlimPay gestionan mandatos, adeudos, reclamaciones y reporting para miles de pymes, sin interacción directa con el banco.
- Error clásico: olvidar la pre-notificación (avisar al pagador del importe y la fecha al menos 14 días antes del primer adeudo, salvo acuerdo en contrario) — sin ella, el adeudo puede ser disputado.
- Riesgo de rechazo: un pagador que disputa sin motivo cuesta las devoluciones y penalizaciones SEPA — de ahí la importancia de un onboarding limpio (mandato claro, doble opt-in, correo de confirmación).
- Evolución PSD3: el PSR no revoluciona el SDD pero refuerza las obligaciones antifraude sobre los beneficiarios — KYC del acreedor y monitorización de las tasas de rechazo a endurecer.